jueves, 7 de mayo de 2009

Cuestiones de lógica... ¿ambiental? (*)


El medio ambiente es imprescindible en la vida del hombre, nuestra vida, tu vida. Tu entorno, ese medio en el que estás inmerso, en el que naces, en el que te desarrollas, en el que ejecutas la totalidad de tus actos, en el que buscas tus fines y donde los llevas a cabo. Ese del cual te nutres, en el que vives y dejas tus huellas, algunas más trascendentes que otras.

El ambiente no está aquí donde los seres vivos y tus seres queridos. El ambiente no está allá, donde los otros, o en algún país, o en cualquier barrio. El ambiente no está en todos lados. El ambiente somos todos, lo nutrimos todos. Tú eres el ambiente. Y cada cosa, cada planificación. Está en nuestras actitudes, en nuestras miradas, en nuestras elaboraciones. Entonces, si nosotros somos ambiente y tenemos proyectos de vida que ejecutar, ¿por qué destruirlo? ¿Por qué autodañarnos con nuestros actos y creaciones?
Si hacemos un recorrido a lo largo de nuestra evolución como hombres, podemos concluir que los grandes cambios fisiológicos que se fueron sucediendo tuvieron su origen en los cambios culturales que se volvían necesarios en la búsqueda de adaptación al medio. Sí, somos seres inteligentes. Mentes brillantes que de adaptarnos al mundo, al medio ambiente, pasamos a producir herramientas para que éste se adapte a nosotros. Y aún así, desde siempre, mientras nos dedicamos a la creación de una serie de artilugios que nos permitan explotar más y “mejor” los recursos humanos y naturales, el medio ambiente se ocupa de oxigenarnos, alimentarnos, brindarnos paisajes y formas de vida.

Toda esta fuente de vida modificada por nuestras manos para que este planeta que llevamos bajo estos pies nos sirva cada vez más. La hicimos nuestra esclava, y eso percibe fácilmente. Hasta se respira. ¿Acaso no estás inmerso en un mundo de incertidumbres? ¿No te preguntas cuán caluroso será el verano o incluso el invierno próximo? ¿Guardas tu ropa de invierno o te dejas algo por las dudas que llegue una “ola polar” repentina? ¿Y qué pasa con los incontrolables estallidos de furia de la naturaleza? Inundaciones, huracanes, tornados, sequías. Vamos a ponértelo un poco más fácil: salí al patio, al balcón o a la vereda… Y respirá… ¿A qué huele? El perfume ya no es el mismo. ¿Estás respirando? Respirá profundo, pero, ojo, no tanto. Hasta el aire está cada vez más dañino. Eso también es producto de nuestras manos, de tus logros y de los míos.

A cambio de todo, pero a cambio de nada, ¿de la vida? Sí, tu vida parece haber perdido el valor que siempre tuvo. ¿Por qué no la cuidas? ¿Por qué no te proteges? ¿Por qué no me cuidas? Inquisiciones que duelen un dolor propio de la respuesta que no queríamos encontrar. Nuestros objetivos, los “aires de grandeza”, la búsqueda de ganancias económicas, todo para vos y para mí. ¿Y el que viene? ¿Qué ocurrirá con él? Yo no tengo bola de cristal alguna, pero el panorama que se presenta sería algo que a mí no me gustaría vivir. Lo más probable es que ése que nos sigue, pisándonos los talones, ya no pueda disfrutar de lo que alguna vez nos hizo sentir bien, caminar erguidos, oxigenar nuestros pulmones. ¿Cómo hacerlo si lo que le dejamos ya no sirve?

El medio ambiente se desvanece en su imponencia. Piedra a piedra, gota a gota, especie por especie, respiro a respiro, grito a grito. Eso sí, un grito convenientemente silencioso. Provechoso para nuestra conciencia que no junta el coraje para hacer frente a la responsabilidad de un cambio, y en ello sienta las bases de un desmerecimiento de los valores de la vida, la protección, el cuidado y la lucha por nosotros mismos. Nosotros que somos el ambiente, nosotros que somos el medio. Esto es por vos y por mí. Recordalo: el ambiente no está acá, ni allá. Está en vos, mirate, sentite, querete y… ¡MOVETE!


En co-autorìa con Gisela A. Benitez, en el marco de nuestro proyecto "Periodismo Orgànico" creado para la Diplomatura en Periodismo Polìtico (ed. 2007) del Colegio Universitario de Periodismo (Còrdoba, Argentina).


(*) Originalmente publicado en http://periodismo-organico.blogspot.com

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